Hola, little anchors! Bienvenidos una entrada más a Marta's Bookshelf.

Hoy os traigo una entrada bastante personal, una que realmente me ha costado estructurar y redactar. No es ninguna sorpresa que actualmente soy estudiante de segundo de bachillerato, ya que lo he dicho (y me he quejado) muchas veces por Twitter.

He decidido abrir una nueva sección en el blog dedicada a mis experiencias académicas, con el propósito de compartir mi opinión y conocer las vuestras. Esta nueva sección se llama ESTOODEEANDO.


Lo que me ha llevado a hacer esta pequeña reflexión es la necesidad que he sentido muchas veces de conocer casos de otras personas que han estudiado lo mismo que yo. Siempre me ha gustado ver vídeos en YouTube de experiencias académicas, así como leer entrada en blogs de lo mismo, y siempre me he sentido bien al conocer muchos puntos de vista. Como no he visto muchas entradas de segundo de bachillerato trimestre a trimestre, he pensado que sería bueno para todxs vosotrxs que puede que estéis a punto de estudiarlo, o estéis estudiándolo ahora, conocer un poco su funcionamiento. Como a mi me ayuda mucho leer experiencias de otras personas, he pesado que tal vez yo os puedo ayudar de la misma forma.

Así pues, empecemos.

Segundo de bachillerato es un gran cambio, tanto académico como emocional. Vamos paso por paso.


Para empezar, tengo que dejar claro que considero una locura tener que tomar decisiones tan importantes cómo a qué dedicarte en un futuro, a qué dedicar tu vida profesional, a los diecisiete años, cuando no tenemos claro ni cuál es nuestro color favorito, por decir algo. Así pues, entrar el primer día de clase a ese aula que parecía tan imposible de alcanzar, la de segundo de bachillerato, y escuchar las palabras "Selectividad" y "Universidad" una media de unas setenta veces por día (literalmente, una compañera y yo las contamos un día), no hace más que agotarnos y asustarnos.

Académicamente, este curso significa muchos cambios. Bruscos. Las clases avanzan a un ritmo vertiginoso, y si ha sido así en este primer trimestre, me da miedo pensar en los siguientes (para esos tendréis otras entradas). El temario es muy largo y el tiempo es muy reducido (aunque este trimestre era el más largo...) así que los profesores se ven obligados a correr, a no detenerse con chorradas y a apretar al máximo. En mi caso tenemos que en química hemos hecho más de la mitad del libro en un solo trimestre, mientras en inglés no hemos hecho más que dos temas, pero bueno. Además, en matemáticas tuvimos problemas con los profesores y unas cuantas bajas que se dieron de golpe, así que vamos un poco atrasados.

El tiempo en este curso pasa volando, de verdad que todavía no me creo que ya sean las fiestas de Navidad. ¡Hace nada que empezó el curso! Esta velocidad es lo que más me ha consumido. Que al día le falten horas para estudiar es la peor sensación que he podido vivir estos meses. Llegar a casa a las tres y media, comer y descansar unos minutos para después ponerme a estudiar y no tener tiempo de hacer nada... agota. Mucho.

He pasado noches en vela estudiando hasta las cuatro de la madrugada, resumiendo y anotando datos importantes para poder enfrentarme a la semana de exámenes en diciembre. Lo he pasado realmente mal, dejándome la motivación por el camino. En un principio, las noches de estudio surgen por la motivación y las ganas de comerme el mundo. Conforme los fines de semana sin descanso avanzan, esas noches de estudio las provoca el miedo de no ser suficientemente buena y no poder acceder a lo que siempre he deseado. Os explico: la carrera a la que quiero acceder pide una nota muy alta, lo cual requiere tener una muy buena media de bachillerato, además de hacer una buena Selectividad. La mayoría de alumnos en mi clase que nos queremos dedicar a alguna ciencia relacionada con la investigación biológica, la medicina, etc., estamos pasando por lo mismo, ya que suelen pedir notas extremadamente altas.

Segundo de bachillerato es el curso del miedo, la presión y las dudas. Todos los cambios académicos provocan verdaderos dolores de cabeza. Lo peor es que las horas de estudio no son proporcionales a los resultados, y a pesar de haber pasado entre dos y tres semanas preparando los exámenes finales, es tanto temario y tanto trabajo de por medio, que es inevitable notar una (por muy pequeña que pueda ser) bajada en los resultados. Esos cambios de métodos de estudio y de resultados no hacen más que alterar nuestra autoestima, haciéndonos sentir insuficientes una gran cantidad de veces. Así pues, sí, segundo de bachillerato es emocionalmente agotador.

Pero todo esto no quiere decir que sea imposible, pues con esfuerzo y rodeándose de compañeros, amigos y una familia muy comprensiva, con un apoyo constante, vais a poder pasar este primer trimestre.

En cuanto a resultados, puedo confirmaros ya que mi media del primer trimestre ha sido tres décimas más alta que la del primer trimestre del año pasado, lo cual demuestra que he estudiado como nunca y que me lo estoy currando. Aun así, es una media tres décimas menor a la global de primero de bachillerato. Mi nota media del trimestre es un 8.6.

A todo esto hay que añadir que en Cataluña tenemos a nuestro peor enemigo, el Treball de Recerca, o Trabajo de Investigación. Es un trabajo para el cual dedicamos todo un año, desde que empieza el año en enero de primero de bachillerato, cuando tenemos que elegir la asignatura que vamos a estudiar, la rama que escogemos, el tema, el profesor, etc., hasta enero del segundo curso de bachillerato, cuando, al fin, lo entregamos y exponemos. Es cierto que con una buena organización, en noviembre ya lo tienes acabado, como ha sido mi caso. Ahora me quedan las últimas correcciones y hacer una selección de la información para la presentación oral. Mientras muchos compañeros se están poniendo ahora a empezar su investigación, yo hace semanas que acabé de redactarlo a las cuatro de la mañana un sábado. El Treball de Recerca es, sin duda, el problema del trimestre. Nos quita horas de estudio, muchas horas de estudio. No sabemos en qué centrarnos antes, cómo organizarnos el tiempo que nos queda entre deberes, trabajos y exámenes...

Con todo esto no pretendo asustar a los que estéis pensando en cursar bachillerato, no. Solo quiero que veáis cómo lo he vivido yo, y cómo, con organización, determinación y algo de motivación, es posible sacar una buena media y tener tiempo para llevar un blog literario regular y constante, por ejemplo. No os dejéis llevar por el miedo, por las dudas o por los resultados de lxs compañerxs. Centraos en vosotrxs mismxs, dad lo mejor que tengáis. Luchad.

Hasta aquí la entrada de hoy. Espero que os haya gustado, o que como mínimo os haya ayudado aunque sea un poquito. Si queréis que redacte una experiencia de primero de bachillerato, el Treball de Recerca, o algún curso académico específico, dejádmelo en los comentarios.

Dejadme en los comentarios cómo ha sido vuestro primer trimestre en este curso, si es que lo estáis cursando, o cómo fue cuando lo cursasteis.

¡Nos leemos!